Rabietas de niños, cómo manejarlas de forma respetuosa

Hola!! hoy vengo a hablaros de las conocidas rabietas de nuestros peques...Etapa que a pesar de ser temporal (comienza más o menos alrededor de los 2 años, aunque en ocasiones comienza antes, y suele durar hasta los 4-5 años, aunque en ocasiones no tanto y en otras, algo más) se nos hace eterna, ya que cuando ocurre, nosotros lo tomamos como un pulso, como que el niño se comporta así porque quiere fastidiarnos, porque quiere llevarnos la contra, porque quiere llamar nuestra atención... Tendemos a pensar que nos ponen a prueba, que juegan con nosotros para salirse con la suya, que no debemos ceder porque si no, ya estamos perdidos...pero...¿ qué hay de verdad en ello? a los adultos, desde bien jóvenes, se nos dice que no tenemos que hacer a los demás lo que no nos gusta que hagan con nosotros, que no debemos portarnos mal con las personas a las que queremos, y que hay que ser comprensivos, que nos tenemos que poner en el lugar de los demás, pero...realmente ¿hacemos eso mismo con nuestros hijos? ¿de verdad es un pulso lo que nos hacen o es que en realidad, no saben cómo comportarse o no saben el porqué de las cosas?




Los niños no vienen enseñados, parten de cero en todos los aspectos de la vida, y al igual que hay que enseñarlos a comer, a lavarse los dientes, a vestirse, etc, hay que enseñarles a convivir con los demás, a ser respetuosos, a no ser egoístas, a no dañar a los que quieren ni a los demás, aunque no sean de su círculo, y a comportarse adecuadamente según su edad, ya que no podemos pretender, que un niño, se comporte como un adulto, porque no lo es, ni lo tiene que ser.




Yo soy de las primeras que, bien porque al tener tres hijos muy pequeños (3 años, 1 y medio y 7 meses y estar los tres muy enmadrados) hay veces que no me se controlar, que alguna situación se me va de las manos (cuando desastran la casa, cuando discuten, cuando no quieren comer, cuando no hacen caso...), y a veces, grito, y tras hacerlo, me doy cuenta que eso no está bien, que así no consigo nada más que hacerle sentir mal a mis peques y a enseñarlos a hacer eso mismo, de echo, es así, me sorprende como a veces mi hija mayor, con tan sólo 3 años, repite cosas que yo he dicho en alguna ocasión y que aunque me pensaba que no me estaba prestando atención, sí lo hacía, también, me enoja cuando a su hermano le pega gritos, o le da algún manotazo, y eso a mi me fastidia mucho, porque quiero que esas situaciones no se den entre ellos, pero luego recapacito, y me doy cuenta de que tal vez esos comportamientos son dados porque en alguna que otra ocasión, yo he actuado así... Lo que me apena inmensamente, porque ante todo, quiero que en casa se respire paz y amor, respeto hacia todos y que el cariño desborde por todos los costados, no quiero que haya gritos, ni discusiones, ni que reine el mal estar...Es por ello, que me he propuesto que en las ocasiones en las que vea que voy a perder los nervios, contar hasta 5, respirar, y explicar las cosas con cariño, dejar expresarse al peque y que me cuente lo que le pasa, porque a un niño, no se le enseña a base de gritos ni castigos, ni con mano dura como se suele decir, sino con cariño y con explicaciones cortas de cómo y porqué se hacen las cosas... de esa forma, el niño entenderá mejor, aprenderá más y lo pondrá en práctica..




Verdad que cuando nosotros no sabemos hacer algo, o no sabemos el porqué de las cosas, nos sentimos frustrados??? pues un niño es exactamente igual, sólo que no entiende porqué se siente así, lo que hace que esa frustración aún sea mayor... Un niño no entiende el porqué de las cosas y si se lo decimos a gritos, o le reñimos porque hace o porque no hace algo, o  le castigamos, no va a entender ni porqué sí ni porqué no debe hacer lo que ha hecho... ¿verdad que si alguien nos grita, y nos exige que hagamos o que no hagamos algo así porque así, y no atiende razones, ni nos deja explicarnos, nos hace sentir mal? ¿verdad que nos genera impotencia el que no nos dejen o nos expliquen las cosas? pues eso en un niño es aún mayor, porque ellos son indefensos, y así se sienten, y su forma de hacerse notar, de hacer como que son más grandes, como que tienen opinión, y de hacerse notar, es mediante las pataletas...y cuando esto sucede, sólo tenemos que ser comprensivos, ponernos en su situación, ser niños, ponernos a su altura para no hacerles sentir inferiores y hacerles entender con cariño el porqué o el cómo de las cosas, de esta forma, conseguiremos que los peques comiencen a desarrollarse de forma adecuada tanto emocionalmente como en su forma de expresarse con lo que le rodea.

Las rabietas suelen desencadenarse probablemente por algunas de las siguientes situaciones:
  • Porque el niño no sabe lo que quiere decir, no tiene palabras para explicarlo o no sabe expresar sus sentimientos o sus emociones.
  • Puede tener rabietas porque no puede finalizar su tarea escolar, o una tarea.
  • Porque quiere hacer una cosa y no puede hacerlo, por ejemplo coger algo o intentar meter un cubo dentro de otro.
  • Porque no se le da o se le quita algo que quiere. Su enfado lo manifiesta gritando.
  • Porque no entiende las órdenes que los adultos le dan.
  • Puede ser porque tiene hambre, está cansado o tiene sueño. Los niños tienen menos tolerancia a la frustración por hambre, cansancio o sueño.
  • Porque el niño tiene sueño y no quiere o no puede descansar.
  • Está enfadado, preocupado o molesto.
  • Porque ha aprendido que con rabietas consigue más cosas.
  • Seguramente imita lo que ve, sus padres gritan a menudo, el niño está aprendiendo el mismo modelo de conducta.
Consejos para los padres:
  1. Intenta evitar las situaciones que desencadenen las rabietas, por ejemplo hambre, cansancio, sueño...
  2. Cuando sepas que va a comenzar con una rabieta, distráele con juegos y atención.
  3. Ten paciencia y escúchale, deja de hacer lo que estás haciendo, intenta ayudarle a expresar lo que quiere.
  4. Anímale para que exprese sus emociones con palabras, no con llanto ni gritos.
  5. Prémiale cuando consiga pedir algo sin rabietas.
  6. No le regañes por tonterías, no le prohíbas todo, déjale alguna opción para que pueda escoger.
  7. No le sobornes para que no tenga rabietas, porque lo utilizará para conseguir lo que desea.
  8. No chilles, grites ni tengas manifestaciones de cólera. Tu hijo lo imitará.
Cuando la rabieta ya se ha desencadenado, te recomiendo:
  • Durante el periodo de rabieta no te alteres, habla con él, ponte a su altura, dale cariño y escúchalo.
  • Si tu hijo te insulta o dice que no te quiere, no se lo tengas en cuenta, no sufras, estas palabras no tienen en él ningún significado, solo expresa enfado o ira.
  • Si tu hijo intenta pegarte o él pretende hacerse daño a sí mismo, por ejemplo dándote patadas o golpeándose la cabeza o arrojándose hacia atrás, no se lo permita, abrázalo, acarícialo, bésalo, sin gritos, sin enfados. Después de unos minutos, cuando se le haya tranquilizado, escucha su motivo y explícale las cosas con un tono calmado.
  • Nunca le rechace, esto le generará mayor desazón y se sentirá incomprendido y frustrado.
  • La mejor forma de controlar la situación es que permanezca siempre serena y calmada, antes, durante y después de la pataleta.
  • Que los niños se sientan comprendidos, hacerles saber que es normal sentirse frustrados, pero que hay que intentar no perder el control. Elogiarle cuando consiga calmarse o no tenga una rabieta por algo que anteriormente la tenía.
  • Creatividad: Ofrecerle otras alternativas que le gusten
Y si todo lo anterior no os funciona, podéis probar esto:
  • La extinción, el no hacer el caso al niño o niña. Aunque esto no es recomendable utilizarlo desde el principio porque el niño puede sentirse incomprendido y aprender a negar sus emociones, aumentando así su frustración.
  • Dirigir la atención del niñ@ hacia otra cosa. Los niños no llegan a aceptar la frustración de no conseguir algo, sino que simplemente se les olvida.
  • Tener un rincón de la paz, no el lugar de pensar, que tenga unos juguetes o libros, o algo que le guste y llevarlo allí. Con esa edad son pequeños para entender la finalidad del rincón de la paz por lo que si no ven visualmente a los padres pueden sentirse abandonados en esos momentos difíciles, acrecentando con ello el problema, sobretodo de cara a cuando vaya creciendo, ya que el problema lo interiorizará y crecerá.

Aquí os dejo unos vídeos que a mi me han venido genial, y que pienso que os pueden ayudar.







 Los niños son esponjas, y todo lo que aprendan hoy, será lo que les forme en adultos, tal cual se les vaya guiando ahora, serán de adultos, y así educarán a sus hijos.
Entre todos podemos hacer que los niños de hoy sean adultos que hagan de nuestro mundo, un mundo mejor.
Un abrazo y gracias por leerme! Espero vuestras opiniones y vuestras experiencias.

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