Hoy hablamos de colecho ¿tú que opinas?

Hola! hoy vengo a hablaros del colecho, algo que he practicado y practico con mis dos hijos y que si tuviera otro, también lo haría, por que estoy muy contenta de haberlo hecho. Es cierto que a veces echo de menos el estar ancha en mi cama, sin una pierna encima de mi cabeza (jajaja) o alguno de los dos o los dos encima mío, pero es cierto también, que me encanta estar con ellos, sentirlos, y el saber que a mi lado, es donde mejor duermen (si no estoy con ellos, se despiertan, los dos...con lo que yo tampoco duermo...)






Mucha gente me ha dicho que no comenta el mismo error con el bebé recién nacido, que con mi hija (que duerma conmigo) pero yo no lo considero un error para nada.. Disfruté mucho con mi hija practicando el colecho, y hoy disfruto mucho con mi hijo, al igua que disfruto con los dos juntos (últimamente somos 4 en la cama...menos mal que es de 1,50...si no.....jajaja). Hay mucha gente que piensa que practicar el colecho no es nada bueno para los peques, pero yo pienso que todo lo contrario (cuando se hace correctamente y de forma segura), los pequeños necesitan sentir nuestro calor para sentirse protegidos. 

Yo, como mamá de dos peques a los que les practico la crianza natural y con apego, que soy vicepresidenta de la asociación de lactancia Amarmantar, lo aconsejo a todo el mundo, pero también aconsejo, que cada uno tenéis que hacer lo que realmente os apetezca, no lo que os diga la gente, sino lo que penséis que es lo mejor tanto para vuestros peques como para vosotros, por que una acción será buena o mala según quien la mire y su forma de ser y actuar... Por ejemplo, estoy segura que todos los que sigáis o hayáis seguido el método Estivill, pensaréis que me equivoco...Y los que sigáis o hayáis seguido el método o recomendaciones de Carlos González, pensaréis igual que yo.




Ahora os dejo unas publicaciones que me parecen muy interesantes donde se habla del colecho. 


Colecho o cama familiar

Como colecho se entiende dormir con tus hijos. Se puede hacer desde dormir en la misma cama, como tener una cuna especialmente diseñada para ir adosada a la cama familiar, o bien usar una cuna convencional sin uno de los lados y adosarla a la cama donde duermen los padres. Muchas veces, en lugar de una cuna se pone otra cama individual adosada a la cama mayor.
Las ventajas del colecho son muchas y variadas. Pero el problema es que en casi cualquier libro o artículo sobre el tema de sueño infantil, se desaconseja que los niños duerman con sus padres. ¿ Porqué ? Una de las causas es el peligro de ahogar o aplastarles mientras se está dormido. El peligro no es ninguna nimiedad, pero de la misma manera que difícilmente caemos de la cama, es poco probable que acabemos encima de nuestro hijo. Hasta los más acérrimos defensores del colecho desaconsejan practicarlo cuando se está muy cansado, se ha tomado drogas (fumar incluido) o bebido alcohol, o se está muy obeso. Simplemente, son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de tal peligro, pero fuera de esos casos, no hay mayor alarma que la de poder caer de la cama mientras dormimos. De hecho, es mucho más peligroso dormirse en un sofá con el bebé en el regazo que compartir cama con él. Se tiene que tener cuidado de que el bebé no pueda quedar atrapado entre la pared y el colchón o entre dos colchones. Dos detalles más : cuando el bebé es muy pequeño, la madre tiene una especial conexión con él, pero el padre suele tardar algunos meses en darse cuenta de su pequeña presencia, así que se recomienda que el bebé no se sitúe entre la madre y el padre sino entre la madre y el final de la cama. Además, están contraindicadas camas de agua o superficies muy mullidas, así como almohadas que pudieran sofocar al bebé.
Aún y así, ¿ porqué esta popular creencia de que dormir con los bebés es malo ? Desde más allá incluso de la Edad Media, en muchos casos nacían más hijos de los que se podía alimentar. Entonces, ocurría que "por accidente", empezaron a morir muchos lactantes "fortuitamente" aplastados por sus progenitores. La Iglesia tomó cartas en el asunto y prohibieron que los hijos durmieran con sus padres para evitar más infanticidios por este método.

La raza humana, durante toda nuestra historia desde que éramos unos primates que vivíamos en cuevas, ha practicado el colecho. Es solamente en los últimos 150 años, con la llegada de casas con varias habitaciones, que se separa a los bebés para que duerman lejos de sus padres. Durante cientos de años, las madres amamantaban a sus bebés durante la noche, casi sin despertarse. Los bebés recibían protección, afirmación emocional, "lecciones de como respirar", calor y leche materna. Si el bebé tiene alguna dificultad, si vomita, o tiene frío, los padres están a su lado para socorrerle. De hecho, si la temperatura corporal del bebé sube demasiado, la de la madre baja para compensarlo. La proximidad con su madre estimula la lactancia materna. Los niños que duermen con sus padres amamantan más a menudo que los que duermen en otra habitación (casi el doble y durante casi 3 veces más tiempo). Esto hace que tengan un ritmo de sueño distinto. Su fase profunda de sueño es mucho menor, con lo que el riesgo de la muerte súbita (que se supone ocurre en esta fase) es más bajo. Además, el desarrollo neuronal ocurre en su máximo esplendor en la fase de sueño menos profunda, con lo que al practicar colecho, no sólo se le da más leche materna, que es ideal para su protección fisiológica, sino que se está potenciando su desarrollo mental.
En países como en Japón, donde el colecho es la norma, el índice de muerte súbita del lactante es uno de los más bajos del mundo.
Los niños que duermen al lado de su madre lloran mucho menos frecuentemente y están menos tiempo despiertos. La madre, muchas veces, se da cuenta de las necesidades de su bebé pocos segundos antes de que él las solicite, con lo que se evitan muchos lloros. La comodidad de no tener que levantarse de la cama, sobre todo en época de frío, hace que la madre y el bebé normalmente vuelvan a dormirse casi enseguida. De hecho, muchas veces la madre no sabe exactamente cuantas veces se ha despertado, porque en realidad ¡ no se ha llegado a despertar del todo !





Espero que os haya gustado y que nos contéis aquí vuestras experiencias. Un abrazo y gracias por leernos
Vía | Crianza Natural

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