Aficiona a tu hijo a los cuentos

Estimulan la imaginación, contribuyen al desarrollo del lenguaje y de la memoria, despiertan el interés por la lectura... No dejes que pase un solo día sin leer cuentos con tu hijo. Es un hábito que le hace mucho bien.
Ester Alonso. Asesor: Agustín Durán Gervilla, psicólogo clínico

Además de disfrutar explorando, saltando y yendo de aquí para allá, seguro que tu hijo también se lo pasa bien leyendo un cuento contigo.
Que tenga más o menos interés por la lectura depende, en parte, de sus gustos personales y de su manera de ser, pero también de la forma en que le incites a practicar esta actividad y de los cuentos que elijas para tal fin.
No te quepa duda de que con un poco de esfuerzo por tu parte, conseguirás que acabe convirtiéndose en un lector empedernido.
Los cuentos desarrollan la mente del niño
La mente humana se desarrolla a través de tres procesos fundamentales: observar, escuchar y leer. De los tres, el más amplio y completo es la lectura.
Tu hijo todavía es muy pequeño para descifrar letras y convertirlas en palabras, en frases, en historias... y necesita tu colaboración para leer. Sin embargo, que le leas y que él vaya viendo el cuento mientras te escucha es un entretenimiento muy positivo, porque le estimula capacidades tan básicas como...
  • La memoria. A base de repetirle sus cuentos favoritos tu hijo ejercitará la retención, una aptitud que le resultará imprescindible durante sus muchos años de estudiante. Cuando acabes, pídele que sea él quien te cuente el cuento a ti, verás la cantidad de detalles que recuerda.
  • La concentración. Tu hijo aguantará un máximo de 10 minutos viendo un cuento. Para ir aumentando su tiempo diario de lectura y que no se aburra, intercala esta actividad con otras como dibujar o bailar.
  • La imaginación. Escuchar historias mientras mira fascinado los dibujos de los cuentos amplía sus conocimientos, a la vez que da alas a su fantasía. Los libros que sólo tienen imágenes son los que más despiertan la creatividad, pues permiten inventar historias una y otra vez.
  • El lenguaje. La lectura ayuda al niño a establecer conexiones mentales que le hacen asociar las palabras con diversos objetos, personas, sentimientos... Además, ver repetidamente las mismas letras y palabras le facilitará la tarea de soltarse a leer.
Ver cuentos con tu hijo te une más a él
Leer juntos fortalece vuestra relación, puesto que compartís un momento muy agradable, y favorece el diálogo entre vosotros.
Dedica cada día unos minutos a esta actividad y llama a este ratito “nuestro momento”. Saber que cuenta con él dará a tu hijo la seguridad que necesita para sobrellevar la situación cuando él está en el colegio y tú tienes trabajo y no podéis estar juntos.
Los cuentos ideales para el niño de 3 años
Para favorecer en tu hijo el hábito de la lectura es básico que le ofrezcas cuentos adecuados a su estado madurativo, que no tiene por qué coincidir con su edad. Aun así, los libros ideales para niños de 3 años deben ser ricos en imágenes (les ayudan a fijar la atención y a visualizar lo que están escuchando) y tener un texto breve y fácilmente comprensible, aunque con algunas palabras que los pequeños desconozcan, para aumentar su vocabulario.
También es recomendable que sean manejables, para que no les dé pereza hojearlos.
Trucos para que tu hijo ame los cuentos
  • Procura que todos los días te vea leer el periódico, un libro, una revista...
  • Dedica la balda más baja del mueble del salón a sus libros y cuentos. Así podrá cogerlos sin tener que pedírtelos.
  • Jamás le propongas leer cuando esté excitado. Si necesita moverse, centrarse en el cuento le será imposible y lo verá como algo aburrido.
Aficiona a tu hijo a los cuentos

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